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domingo, 6 de mayo de 2012

Tareas sí, tareas no

Con motivo de la huelga de lápices caídos llevada a cabo en Francia hace unas semanas, se inició de nuevo el debate de “tareas sí, tareas no”. Nuestro profesor Jesús G. Monroy nos ha facilitado una serie de enlaces de noticias en las que se habla del tema para que nos documentemos e intentemos formar una opinión al respecto.


De los artículos propuestos que he leído puedo destacar dos ideas. Por un lado están los que opinan que las tareas son poco útiles y, además, son un germen de desigualdades aumentando la brecha de clases a través de tareas que anticipan lecciones o exploran temas aún no vistos en clase, ya que todos no tienen la misma capacidad para ayudar a sus hijos. Por otro lado, están los que opinan que las tareas crean hábitos de estudio y disciplina, necesarios para el futuro de los niños y las niñas cuando afronten la enseñanza secundaria y la universidad. Consideran que si el niño o la niña tienen una buena motivación, colaborando los padres en la adquisición y mantenimiento de ésta, no requerirán ayuda para hacer sus trabajos, sabrán qué es lo que tienen que hacer y lo harán con agrado. Desde esta postura también opinan que las tareas permiten el ejercicio de la responsabilidad, el cumplimiento de objetivos y el refuerzo de sus capacidades de razonamiento y memoria. Dentro de esta postura, también he recogido la idea de que los deberes deben estar adaptados a cada alumno y, además, tener en cuenta que exista tiempo libre para realizar otras actividades, siendo el juego la más importante de ellas.

Personalmente estoy más cerca de la segunda postura, considerando importantísima la idea de que los deberes deben estar adaptados a cada alumno  y que hay que tener en cuenta que existe tiempo libre para realizar otras actividades y para jugar, en el caso de niños y niñas de primaria. Otra idea que me parece de especial interés es la que se refiere a que los deberes son necesarios para el futuro de los niños y las niñas cuando afronten el instituto y la universidad. Creo que es totalmente fiel a la realidad. Si los niños y niñas de 6 a 12 años no crean hábitos de trabajo, el paso al instituto puede ser un escalón muy difícil de superar para aquellos que tengan menos capacidad. Además, considero que aquellas familias que realmente tengan interés en la educación de sus hijos e hijas, intentarán reforzarlos y estimularlos, independientemente de que la escuela envíe o no tareas. Por lo tanto, creo que el germen de la desigualdad lo genera la actitud ante el interés en la estimulación del aprendizaje de los niños y niñas, no en si la escuela envía más o menos tarea.

Para finalizar, dejo constancia de los enlaces a los contenidos sugeridos inicialmente por nuestro profesor.
BBC Mundo - Noticias - Tareas escolares en la casa: ¿Una fuente de desigualdad social?
En defensa de los deberes escolares - ABC.es
¿Los padres deben ayudar a sus hijos en las tareas escolares? | RPP NOTICIAS
¿Una huelga de deberes vasca?. Deia. Noticias de Bizkaia..
Los padres discrepan sobre las tareas escolares en casa - Levante-EMV
¿Deberes sí o no? | España | elmundo.es
Los deberes escolares: factor de "desigualdad social" o herramienta de aprendizaje - RTVE.es
La huelga de los deberes - Diario EL PAIS - Montevideo - Uruguay
Huelga de deberes en Francia para evitar la desigualdad - ABC.es
Mayor asociación padres Francia convoca huelga de deberes
¿Tienen que llevar deberes para casa los alumnos de primaria? - 20minutos.es
Lanzadigital - “Los padres no se pueden convertir en los profesores subsidiarios”
Francia: proponen "huelga de deberes" por la carga "excesiva" de tareas | La Voz del Interior



sábado, 21 de abril de 2012

OTRO CÓMIC

Esta tarde hemos estado mi hija Verónica y yo solas. Mi hija vio el cómic que hicimos en clase y me ha propuesto hacer uno... Este es el resultado:





Verónica se lo ha pasado genial haciéndolo. Ella sola se ha inventado la historia, ha colocado a sus muñecos (aunque con la gata le he ayudado yo) e incluso le ha sido muy sencillo confeccionarlo. Solamente tiene 6 años.

Con esto solamente quiero mostrar que es fácil pasar un rato divertido con los hijos y que al mismo tiempo aprendan. Trabajar una historia de este tipo con los más pequeños hace que despierte su imaginación y creatividad, alimenta su interés y hace que aprendan mucho más. Como ya dije en otro post, el entorno lúdico hace que tanto la enseñanza como el aprendizaje sean más fáciles. 

La herramienta que hemos utilizado es Comic Life.

¡Espero que os guste!

lunes, 16 de abril de 2012

Quiero que sea lunes

En esta entrada me hago eco del artículo publicado por Miguel Ángel Santos Guerra titulado como este post “Quiero que sea lunes”. 

Miguel Ángel nos cuenta la historia de una madre que hace un año estaba preocupada porque su hijo quería “ser viejo” para no tener que ir a la escuela y cómo un año después la actitud del pequeño ha cambiado por completo. 


Según narra Miguel Ángel en el artículo, hace un año la madre del niño le contaba como éste había perdido las ganas de aprender, de superarse y su autoestima iba día a día en declive. Preocupados por la situación, sus padres intentaron hablar con la maestra del niño, pero la comunicación no era fluida, hasta el punto de llegar a tal malestar que los padres se turnaban para ir a recoger las notas del niño. 
El cambio de actitud del pequeño se produjo al cambiarle de centro. Esta decisión no fue fácil para sus padres. Buscaron un colegio que se adaptase a la forma en que ellos entendían la educación. 
Hoy, el niño ya “no quiere ser viejo”, quiere ir al cole. Para llegar a este punto, tanto los padres como los maestros han tenido que trabajar mucho. El niño cada día va creciendo y confiando en sus posibilidades.

Con relación a este caso, Miguel Ángel obtiene cinco conclusiones que a continuación resumo:
- Primera: el niño no era el problema, sino la escuela. 
- Segunda: el compromiso de la familia es muy importante en el proceso de aprendizaje.
- Tercera: la confirmación de que muchos problemas tienen solución cuando las partes implicadas deciden trabajar hacia el mismo sentido.
- Cuarta: nunca hay que desesperar.
- Quinta: la importancia de los docentes en el proceso de enseñanza-aprendizaje; ante una misma legislación, misma administración, mismos sueldos y parecidas condiciones, unos colegios pueden ser desalentadores y otros ser lugares cargados de esperanza.

La verdad es que este caso me resulta muy familiar. Por desgracia, mi hija mayor ha tenido algún problema con su tutora en la escuela y, al intentar hablar con ella no ha accedido. Por suerte, las cosas se han solucionado sin necesidad de tener que cambiar a mi hija de centro, con lo que ello supone. Por este motivo, puedo afirmar que en mi caso casi todas las conclusiones a las que llega Miguel Ángel se cumplen a la perfección. 
En principio parecía que mi hija tenía problemas, constantemente estaba poniendo excusas para salir en mitad de la jornada del colegio, parecía que la niña quería llamar la atención por algún motivo; aunque finalmente se comprobó que los problemas no estaban en la niña sino en el colegio. 
Por otro lado, los problemas se solucionaron porque yo estuve pendiente de mi hija. La 
observé bien, comprobando que los motivos por los que tenía que ir a recogerla del colegio eran excusas y teniendo paciencia para que mi hija me contase lo que estaba sucediendo. 
Que mi hija fuese sincera conmigo no fue instantáneo. Los niños y niñas tienden a ocultar los motivos reales porque creen que ellos son los culpables y que nadie les puede ayudar e incluso que se les va a castigar. Hay que tener muchísima paciencia e intentar ponerse en el lugar de ellos, pero sobre todo escucharles mucho.
También confirmo que no lleva a ningún sitio la desesperación, las soluciones llegan pero no son instantáneas, requieren de tiempo. Sí que es cierto que cuando le está sucediendo algo así a una hija tuya parece que la solución no va a llegar nunca; pero, como ya he dicho antes, hay que tener paciencia, cada proceso lleva su tiempo. 
Por último, puedo afirmar que los docentes tienen mucho que ver en la actitud que muestren los niños y niñas en el colegio. También mi experiencia confirma que, teniendo dos hijas en el mismo centro solamente ha tenido problemas una de ellas, la mayor. La más pequeña está encantada e incluso estando enferma no quiere perderse un día de cole.

Creo que es importante contar las experiencias personales para que otra gente que se encuentre en situaciones similares pueda ver una salida, cuando uno está metido en el problema parece que está solo y si encuentra a alguien que comparta experiencias similares que han tenido solución, parece que el problema es menor. Por esto, me ha gustado mucho el artículo de Miguel  Ángel Santos Guerra, creo que puede ayudar a mucha gente.

Por otro lado, este artículo también me ha hecho reflexionar sobre la importancia de que en las Facultades de Educación se hable de estos temas con el alumnado. Creo que es necesario imprimir en los estudiantes la idea de que la profesión de docente es muy importante, que la materia prima con la que trabajan son personas que se están formando y que cualquier experiencia que tengan, tanto buena como mala, les marcará para toda la vida. También considero necesario que se les hable de la importancia de las familias, todos los docentes deberían tener en cuenta que trabajan con niños y niñas que lo son todo para sus familiares (por suerte, en la gran mayoría de las ocasiones) y que hay que comprenderles y atender las demandas de estos. De esta forma, quizás se tenga un punto de vista global que haga que los futuros docentes sean mejores en su trabajo y que casos como los del niño del artículo o mi propia hija no se den en el futuro. Que todos los niños y niñas quieran que sea lunes.


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